jueves, 11 de octubre de 2007

Esto es personal. Aunque….¿qué no lo es?


Me operé los ojos. Me operé, me operaron, luego de años de pensarlo, y luego de por fin este año tomar la decisión. La verdad…QUÈ BIEN QUE VEO AHORA! Qué distinto es despertarme a la mañana y…ver. Qué hermoso es mirar el amanecer por la ventana y descubrir si está nublado o no; si lo que se ve al fondo del horizonte son nubes o humo. Qué fantástico poder leer los carteles indicadores de las calles. Qué reconfortante prestar atención a una oferta de “Papa Blanca 2 Kg x $3,50”…hasta los detalles más comunes se vuelven trascendentes. Y todo sucede, como diría el gran Inodoro Pereyra, todo sucede “en un redepente!”

Me siento un turista en mi propia casa. Mientras desayuno o me tomo unos mates, miro y leo los lomos de los libros que están en mi biblioteca, veo qué radio está sintonizada en el equipo de música, veo si la carne está cocida o jugosa, veo si me estoy por cortar al afeitarme, veo...veo! Y sin anteojos, sin lentes de contacto, sin tener que ponerme nada. ES FANTÁSTICO!

Señoras, Señores, este post no tiene nada que ver con la ingeniería, nada que ver con los proyectos, nada que ver con los viajes y con las aventuras.
Este post tiene que ver con la esperanza, con la alegría, con el optimismo. Qué bien que me atendieron en el Instituto Zaldívar, hay que decirlo y bien fuerte. Qué calidez humana para atender a tanta gente y con un tema que es delicadísimo. Agradezco y felicito al Dr. Roberto Zaldívar y su equipo, son unos verdaderos tigres, son unos sabios de la montaña, son unos genios.

Quiero que todos sepan, aquellos que tienen “algo” en los ojos, que aún el más complicado, tiene esperanza, tiene posibilidades. Hay que buscar, informarse, preguntar, visitar, recorrer. Hay que investigar en el mundo real y en la web. Hay que preguntar a los que ya se operaron. Y luego……….hay que animarse! Hay que ir con ganas, con alegría, con esperanza! Es fundamental una actitud positiva, es fundamental tener confianza. Yo la tuve. Fui convencido, fui sabiendo que estaba en las mejores manos para operarme. Fui sabiendo que del primero al último de los que me atendieron, conocen muy bien su tarea y la cumplen a la perfección. La confianza que yo deposité en ellos, los fortaleció en el momento de atenderme, y me volvió multiplicada. Significó una comunión entre nosotros durante las operaciones y los controles, que hicieron que yo me sintiera muy bien. Así fue que mi cuerpo, mi espíritu y mi alma recibieran bien la operación. Me sentí relajado, tranquilo. Ni hablar que con un estado de ánimo así, todo es más fácil.

En fin………como dije, esto es tan personal que quizás suene descolgado. Pero, luego de la operación, luego de haber estado en un quirófano, aunque por pocos minutos, recibí una enseñanza nueva. Experimenté una situación de vida que no había vivido personalmente: ser operado, ser revisado por las enfermeras, ser vestido de verde, etc. Entiendo ahora a los que pasaron por operaciones. Y eso que esta de los ojos duró apenas 15 minutos por ojo, casi nada. Y encima no me durmieron, fue con anestesia local. Estuve despierto, y hasta casi diría mirando. En realidad no se ve casi nada, es como estar bajo el agua, el ojo con un líquido protector, se ven apenas las manos del sabio manejando el instrumental, y se escucha su voz diciendo “cómo andás Juan, todo bien?”.

Y qué quieren que les diga……SEEEEEEEEEEEE!! TODO BIEN!!

Tuve muchísima suerte de estar muy bien preparado, tanto en lo físico (los cuidados previos), como sobre todo en lo anímico, en el “espíritu” que hay que tener para someterse a una operación. Y bueno, esto es lo que quiero contar, esto es lo que quiero transmitir: para todos los que se tienen que operar o tratar de algo, de cualquier cosa, la clave es convencerse uno mismo de que “esto es bueno para mí, esto me ayudará, esto va a salir bien”. Obviamente no es fácil en todos los casos ni para todos, pero estoy CONVENCIDO de que se puede hacer una diferencia ENORME si uno está con actitud positiva, si uno está con tranquilidad. Qué se yo: respirá hondo cien veces. Creéme que funciona (pero que sean CIEN veces, sin trampas….).

Ahora……….los dejo hasta el próximo post.

Tengo que ir a VER un tema……como por ejemplo la foto que encabeza. Es un detalle de los Portones de entrada al Parque San Martín de Mendoza, a media cuadra de la clínica-instituto Zaldivar. El cóndor que está ahí………….simplemente lo ví. Lo pude ver.

;-))

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cómo no va a tener nada que VER esto, por ejemplo, con los proyectos?? y la VISIÓN que hay que tener para con los mismos??? jaja
Ya te dije que te envidio (bien) y ojalá algún día pueda disfrutar de cada detallito del mundo.
beso!
Natalia.